Rodrigo de Salazar
Capitán en la guerra de Granada, espía a sueldo de la Corona. La guerra se le acabó una mañana de enero. Encontró otra.
La compañía · 1492
Los ocho hombres de Rodrigo: los que estaban la noche en que empezó todo y los que se fueron sumando por el camino. Los retratos no llevan trampa: ni heridas, ni cicatrices de la trama, ni destinos. Eso se gana leyendo.
Capitán en la guerra de Granada, espía a sueldo de la Corona. La guerra se le acabó una mañana de enero. Encontró otra.
Segoviano. Lleva encima lo necesario para matar a cualquier distancia que el brazo alcance.
Gasta pocas palabras. Las guarda para cuando una palabra vale más que un tajo.
Veterano de la frontera: media vida leyendo cartas que no iban dirigidas a él.
El más joven del grupo. No había visto el mar hasta que el mar se convirtió en su oficio.
Artillero. No sabe leer ni escribir, no falla un tiro y siempre mastica romero.
Ancho como un buey y de igual elocuencia. Cubre lo que nadie le pide; no concibe otra forma de estar en un sitio.
Andaluz con la frontera en los ojos: veinte años mirando las azoteas antes que las caras.